Archivo | agosto, 2013

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1 Ago

Un día cualquiera se me olvidó escribir. Y no es que no tenga historias: por el contrario, pocas épocas de mi vida han sido tan anecdóticas. Es más bien que se ha oxidado el instrumento. Mi alma y mis pensamientos se centran hoy en un milagroso acontecimiento: Alberto Emilio.

Pero con muchísimas historias retomamos este intento frustrado de ser escritora.

Un día cualquiera subo otra historia.